La
filosofía de Género versa sobre una de las problemáticas que durante
los últimos años ha sido objeto de estudio del quehacer filosófico de
muchos pensadores, “el Sexismo”. El sexismo es un problema social y
cultural que afecta a todas las culturas humanas. No existe ninguna duda
que el problema del género se ha venido manifestando desde el inicio de
la cultura humana, y desde sus diferentes aspectos, en lo que respecta a
la religión por ejemplo, la idea de que el ingreso del mal en la
humanidad se suscitó por culpa de Eva, personaje que aparece en el libro
del “Génesis” de la sagrada escritura, quien conducirá a Adán a la
desobediencia de la voluntad de Dios, en lo político y social, siempre
ha persistido la imagen del varón como el único ente capaz de dirigir la
sociedad,
“la
polis”; en la vida académica e intelectual era reservada en gran medida
al varón; no fue hasta la edad moderna cuando la mujer ocupó
formalmente puestos en las aulas de clases de la universidad. La misma
historia de la humanidad ha sido escrita de tal manera que el varón es
el principal protagonista de los hechos y acontecimientos más relevantes
que han cambiado al mundo. Es decir, el sexismo ha prevalecido sobre la
igualdad de condiciones en lo que respecta al género.
Pero tampoco es un secreto que durante las últimas décadas la mujer
ha venido ganando terreno en los espacios más importantes de la
sociedad, cada vez escalan un peldaño más en los diferentes espacios
políticos, académicos y religiosos. Situación que ha producido la
necesidad de replantear los antiguos preceptos sexistas machistas. A
partir de la conocida Filosofía Feminista o Filosofía de Género se han
sistematizado presupuestos teóricos metodológicos que refuerzan y
sustentan tales acontecimientos. Hoy, hay mujeres presidentes de países,
propietarias, directoras, decanas, rectoras entre otros cargos que
comúnmente son ocupados por figuras masculinas.
En lo que respecta al plano de la educación se podría decir que un
gran porcentaje de la población estudiantil son del sexo femenino, datos
que nos hacen pensar que el problema de sexismo tiende a desaparecer,
sin embargo, no es una dato absoluto, el sistema educativo mundial aun
sigue formando a los niños y niñas bajo condiciones sexistas. Urge la
necesidad de promover en las escuelas y en todos los institutos de
educación, la plena igualdad de condiciones para ambos sexos, de manera
que puedan desarrollar sus posibilidades de forma equitativa y justa. Es
hora de pensar en nuevos modelos de enseñanza aprendizaje que incluya
dentro de sus ejes transversales la formación desde la perspectiva de
género como un valor fundamental para promover la igualdad entre los
individuos de distinto sexo. Creando nuevos paradigmas educativos basado
en la filosofía de género se podrán soslayar los heredados sistemas
sexistas y excluyentes donde generalmente, las féminas terminan siendo
las más afectadas.
Carlos Espinoza.